sábado, enero 31, 2026

Claves para la evolución de la cultura organizacional en 2026

Una reflexión estratégica sobre la madurez de los liderazgos y la necesidad de integrar la adaptación como una capacidad natural para generar valor en el entorno corporativo actual.

2026 no pondrá a prueba la capacidad tecnológica de las organizaciones, sino la solidez de sus culturas y la madurez de sus liderazgos.

En un contexto marcado por cambios sociales, demográficos, políticos y laborales cada vez más profundos, el desafío para los líderes corporativos ya no es adaptarse ocasionalmente, sino hacerlo de forma estratégica y sostenida.

Entiendo que los líderes debemos dejar de ver estos cambios como amenazas y comenzar a comprenderlos como una hoja de ruta.

La rigidez hoy es insostenible. Las nuevas demandas nos obligan a repensar cómo lideramos, cómo decidimos y cómo generamos valor en las empresas.

En este escenario, la transformación cultural se vuelve un imperativo. Estamos frente a presiones que no son solo tecnológicas, sino profundamente humanas.

Esto nos exige liderazgos capaces de aceptar la adaptación como parte natural del negocio y no como una excepción dentro de la operación diaria.

Para avanzar en esa dirección, planteo tres focos clave. El primero es apoyarse en la evidencia, ya que considero que hoy la intuición ya no basta.

Así como los países diseñan políticas públicas con datos, nosotros debemos apoyarnos en People Analytics para medir con precisión la presión cultural.

Necesitamos datos sobre rotación, demanda de flexibilidad y compromiso. Estoy convencido de que decidir sin datos hoy aumenta significativamente el riesgo.

El segundo foco es priorizar el criterio humano. La tecnología es un acelerador, pero el diferencial sigue siendo nuestra capacidad para interpretar el contexto.

Finalmente, advierto que la cultura organizacional debe abordarse desde la estrategia. Diversidad y agilidad no pueden ser solo respuestas automáticas.

Deben formar parte de una planificación clara orientada a la generación de valor. La estrategia no puede ser solo una consecuencia del contexto externo.

El futuro residirá en nuestra capacidad para gestionar la incertidumbre y liderar de manera proactiva la adaptación de nuestras empresas.

En 2026, la cultura dejará de ser un atributo deseable para convertirse en un factor decisivo de competitividad en el mercado global.

Marcelo Blechman
Marcelo Blechman
Socio de OLIVIA.
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