La salud mental se convirtió en uno de los nuevos desafíos para la prevención de riesgos del trabajo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 15% de las personas en edad laboral vive con algún trastorno mental.
A su vez, la depresión y la ansiedad provocan la pérdida de unos 12.000 millones de jornadas laborales cada año y generan un costo cercano a USD 1 billón anual para la economía mundial.
En este contexto, la prevención de riesgos laborales comienza a ampliar su mirada. Además de los accidentes y las enfermedades físicas, las organizaciones deben considerar factores como el estrés, la sobrecarga laboral, la falta de descanso y otros riesgos psicosociales que pueden afectar el bienestar y el desempeño de los trabajadores.
La salud mental es solo una parte de un escenario mucho más amplio. El mundo del trabajo atraviesa una transformación acelerada y, con ella, aparecen nuevos riesgos y desafíos para la prevención.
La inteligencia artificial y la digitalización están modificando tareas y procesos; la transición hacia una economía circular y los empleos verdes generan nuevas formas de organización; mientras que la exposición a nanomateriales y los efectos del cambio climático plantean riesgos que requieren respuestas específicas.
Frente a este escenario, la gestión de riesgos laborales necesita anticiparse a estos cambios y ampliar su mirada. El desafío ya no es solamente prevenir los riesgos conocidos, sino también identificar, evaluar y gestionar aquellos que surgen de las nuevas tecnologías, los cambios ambientales y las nuevas formas de trabajo.
El Congreso Internacional ORP 2026
Estos fueron algunos de los ejes que atravesaron el Congreso Internacional ORP 2026, organizado conjuntamente por La Segunda Seguros y la Fundación Internacional ORP de España, que reunió a más de 1.700 inscriptos durante tres jornadas en el Salón Metropolitano de Rosario.
Bajo la consigna “El futuro del trabajo se escribe hoy”, el encuentro reunió a especialistas, empresarios, académicos, profesionales de la salud ocupacional y referentes institucionales de distintos países para analizar cómo la tecnología, los datos y las nuevas formas de trabajo están modificando la gestión de los riesgos laborales.
“Este encuentro adquiere un significado especial porque coincide con los primeros 30 años del sistema de riesgos del trabajo”, señaló Guillermo Meneguzzi, gerente general de La Segunda, durante su discurso de apertura.
“Las transformaciones profundas no ocurren por azar, sino por la decisión consciente de proteger el capital más valioso que tenemos: las personas. A lo largo de este congreso nos hicimos preguntas incómodas: ¿cómo equilibramos la innovación tecnológica con el valor insustituible de la empatía? ¿Cómo construimos entornos laborales que no solo busquen la productividad, sino también la equidad, la inclusión y la salud mental? ¿De qué manera preparamos a las futuras generaciones para puestos de trabajo que hoy ni siquiera existen?”.
Por su parte, Guillermo Plate, superintendente de Seguros de la Nación, sostuvo que “la prevención es la infraestructura invisible del crecimiento”. Además, indicó que “el seguro transforma incertidumbre en riesgo administrable y permite que haya un crecimiento humano y sostenible”.
Durante su presentación, Plate abordó el rol del seguro, la prevención y la supervisión en la construcción de ámbitos laborales más seguros. Destacó que el seguro constituye un componente fundamental para el desarrollo económico y social. “El sistema argentino tiene una característica valiosa: no concibe al seguro únicamente como un mecanismo de indemnización, sino que integra el aseguramiento con prevención, atención, rehabilitación y reparación”.
Por su parte, Pedro R. Mondelo, director de la Fundación ORP, indicó que solo siendo partícipes se logrará imbuir de buena calidad de vida a los trabajadores y que las empresas sean eficientes. “Queremos muy buenas condiciones y empresas eficientes porque sin empresas no hay trabajo y sin trabajadores no hay empresas”, finalizó.
La IA y el nuevo enfoque de la prevención
Uno de los principales ejes del congreso fue el impacto de la transformación digital y la inteligencia artificial en la prevención. El uso de grandes volúmenes de datos, la sensórica, la realidad virtual y la analítica predictiva abren nuevas posibilidades para detectar riesgos y anticiparse a los accidentes.
Al mismo tiempo, la incorporación de estas herramientas plantea nuevos interrogantes vinculados con la privacidad de los datos, la ética, la supervisión humana y la responsabilidad frente a las decisiones automatizadas.
Sebastián Antolloni, jefe del Área de Prevención Integral de Riesgos Laborales de La Segunda Seguros, destacó el balance de las jornadas y la alianza que la aseguradora mantiene con la Fundación ORP desde 2019. “Integramos innovación, tecnología y formación para fortalecer la prevención y acompañar a nuestros clientes. Haber reunido a tantos especialistas e inscriptos para pensar el futuro del trabajo nos demuestra el firme compromiso del sector por construir entornos laborales más seguros y humanos”.
La salud mental y el bienestar también ocuparon un lugar central en la agenda. La apertura magistral estuvo a cargo de Daniel López Rosetti, quien brindó la conferencia “Del Estrés a la Eficiencia: El Bienestar como Estrategia”, mientras que la médica y campeona olímpica Paula Pareto abordó la relación entre disciplina, exigencia y cuidado integral de las personas en su disertación “De la disciplina olímpica al cuidado integral de las personas”.
El evento contó además con la participación de Hans-Horst Konkolewsky, presidente de la Fundación Internacional ORP; Leonardo Pucheta, de la SRT; y Mara Betiol, de la UART.
Asimismo, especialistas internacionales como Andreza Araujo (Brasil/EE. UU.), Iván Zuloaga (Colombia) y Carlo Alberto Berto (Italia) aportaron perspectivas sobre sostenibilidad, neurociencias y prevención de accidentes.
Declarado de Interés Turístico y Municipal por el Concejo Municipal de Rosario y con el aval científico del CONICET, el Congreso Internacional ORP 2026 puso en agenda una transformación que atraviesa a las organizaciones: la prevención laboral ya no puede limitarse a responder frente a los accidentes, sino que debe anticiparse a riesgos que todavía están evolucionando.
La incorporación de nuevas tecnologías, los cambios ambientales, la transformación de las tareas y el creciente peso de los factores psicosociales obligan a repensar las estrategias de prevención y a combinar conocimiento, datos e innovación para construir entornos laborales más seguros y saludables.
