sábado, febrero 21, 2026

Neuroarmas y la geopolítica de la guerra cognitiva

La guerra cognitiva, las operaciones psicológicas y el posible desarrollo de neuroarmas configuran un nuevo escenario geopolítico en el siglo XXI.

Sun Tzu, en su célebre obra El Arte de la Guerra, sostenía que la mejor victoria es aquella que se consigue sin combatir.

En el siglo XXI esto parece quedar más que en evidencia, con ejemplos como la guerra ruso-ucraniana (2022-2026), en la cual Rusia lleva luchando más tiempo que lo que combatió contra la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, o Israel inmersa en una guerra que se extendió al Líbano, Qatar e incluso a la República Islámica de Irán, llevando a una escalada del conflicto que involucró a los Estados Unidos de América, en la llamada Guerra de los Doce Días en mayo de 2025.

El presidente estadounidense parece haber tomado nota de ello y haber emprendido otra estrategia a nivel geopolítico, más acorde con su principal rival, la República Popular de China.

La geopolítica de la aproximación indirecta, operaciones psicológicas y campañas de desinformación

Luego de la operación militar de extracción del presidente Maduro en Caracas, Venezuela, el sábado 3 de enero de 2026, el presidente Donald Trump anunció que no descartaba una operación similar en Colombia y manifestó sus deseos de anexar Groenlandia a los Estados Unidos de América, aduciendo que se trata de un enclave estratégico para la defensa de su país.

Producto de sus acciones y declaraciones, Suecia, Alemania, Francia y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte se comprometieron con Dinamarca a enviar tropas a Groenlandia.

Resulta claro que Estados Unidos no invadirá Groenlandia, sobre todo teniendo en consideración que Dinamarca, Suecia, Alemania, Francia y el Reino Unido forman parte de la OTAN.

Sin embargo, esto parece constituir el despliegue de estrategias de aproximación indirecta, operaciones psicológicas y manipulación mediante campañas de información y desinformación.

Aproximación indirecta como estrategia

Liddell Hart, militar británico, escribió la obra Estrategia. La aproximación indirecta, en la cual explica que las tácticas más exitosas en la guerra y la política no son las que enfrentan directamente al enemigo o al problema, sino aquellas que abordan el objetivo de manera indirecta.

La aproximación indirecta se basa en la idea de que atacar al enemigo donde es más débil y menos lo espera puede resultar más efectivo que un enfrentamiento frontal.

Esto parece ser parte de la estrategia estadounidense: que la Unión Europea intente confrontar con Estados Unidos en el Ártico dejaría a Europa vulnerable frente a la amenaza rusa y desprovista, además, de su principal aliado militar en la OTAN.

Operación psicológica

Una operación psicológica o psyop (del inglés psychological operation) es una estrategia utilizada principalmente por gobiernos, grupos militares u organizaciones para influir en las percepciones, actitudes y comportamientos de individuos o sociedades enteras con el fin de alcanzar objetivos específicos.

La campaña emprendida por Estados Unidos desde comienzos de 2026 ha posicionado al país como superpotencia hegemónica, al demostrar que puede hacer lo que ningún otro Estado se atrevió o puede hacer: deponer al presidente de un país y someterlo a su sistema judicial.

El Derecho Penal Internacional vuelve a exhibirse vulnerable a nivel global, al haber iniciado la Corte Penal Internacional (CPI), ya en 2018, actuaciones por presuntos crímenes de lesa humanidad contra Maduro, y comprobar que su jurisdicción resulta desconocida frente al orden jurídico de otro Estado como Estados Unidos.

Las neuroarmas

A esta guerra en el campo cognitivo se suma el posible advenimiento de las denominadas neuroarmas.

En 2016, la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, Cuba, fue objeto de un incidente llamativo en el cual personal diplomático sufrió un ataque sónico que produjo pérdida de audición, fuertes dolores de cabeza, vómitos y pérdida de equilibrio.

A raíz de estos ataques con neuroarmas ultrasónicas o acústicas en espectro no audible, se diferenciaron los síntomas propios del denominado “síndrome de las microondas”, que pueden ser temporales, de lesiones cerebrales permanentes, conocidas como “síndrome de La Habana”.

Los acelerados avances en tecnologías exponenciales como biotecnología, nanotecnología, infotecnología y cognotecnología (BNIC), así como en neurociencias, han implicado que sus conocimientos no solo puedan emplearse con fines pacíficos y altruistas, como la medicina, sino también con objetivos militares para el desarrollo de neuroarmas.

La referencia a neuroarmas, armas de energía dirigida, armas de radiación de microondas o armas neuroelectromagnéticas puede parecer propia de una película de ciencia ficción. Sin embargo, no lo es.

En la última década se registraron incidentes que implicaron ataques a personal diplomático y agentes del servicio exterior de los Estados Unidos en distintas regiones del mundo, no siendo el de La Habana el único caso.

Posteriormente se denunciaron episodios similares en embajadas estadounidenses en Moscú, Beijing, Bogotá y Taskent, así como en consulados en París y Ginebra.

Existen diversas neuroarmas o armas de energía dirigida (DWE) en espectros no visibles o audibles que han sido expuestas por distintas superpotencias.

La American Technology Corporation de Estados Unidos diseñó y desarrolló un dispositivo de energía dirigida en espectro no visible conocido como Dispositivo Acústico de Largo Alcance o LRAD (Long Range Acoustic Device), informalmente denominado “Grito” o “Scream”. Las personas no escuchan el sonido, pero sí perciben la frecuencia, y en cuestión de segundos el efecto emitido puede desestabilizarlas físicamente.

Por su parte, la Federación de Rusia desarrolló un sistema equivalente conocido como VLF (Low Frequency Modulator).

Parece que en el siglo XXI nos encontramos frente a un mundo cada vez más propenso a la geopolítica cognitiva, atravesado por operaciones psicológicas, manipulación mediática, estrategias de aproximación indirecta y el eventual empleo de neuroarmas.

Carlos Christian Sueiro
Carlos Christian Sueiro
Abogado, diploma de honor, especialista y doctor en Derecho Penal por la UBA. Estudio en Göttingen Universität, Salzburg Universität y Max Planck Institut.
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