viernes, febrero 27, 2026

Orquestación y resultados: un cambio de fase para el mundo tecnológico

La integración de inteligencia en los flujos de trabajo y la automatización de procesos definen el nuevo escenario de competitividad para el mercado regional.

2025 impuso una definición categórica: la inteligencia artificial dejó de ser una promesa de futuro para convertirse en un requisito de existencia.

La disyuntiva para el mercado fue adaptación o pérdida de competitividad.

En Argentina, el reacomodamiento de la política y la economía obligó a una revisión minuciosa de cada inversión.

En este escenario, la tecnología actuó como palanca de supervivencia más que como una mera innovación.

Para nosotros, el año representó un cambio de etapa. El debate abandonó la teoría sobre la importancia de la IA para centrarse en su aplicación en procesos críticos.

De la presentación a la producción

El balance del año arroja varios hitos para la empresa. En primer lugar, el salto de la prueba a la operación.

La empresa implementó agentes y asistentes para la automatización de soporte y análisis, tanto en proyectos de clientes como en la gestión interna.

Como segundo punto, la madurez operativa mediante el avance hacia la certificación ISO 27001, sumando controles y cultura de seguridad.

En tercer lugar, la conexión global tras la misión a Silicon Valley y la capacitación en Stanford y Berkeley, permitiendo el vínculo con actores como Salesforce y Oracle.

Finalmente, y en la misma línea, la realización de workshops sobre transformación digital con las distintas gerencias de clientes para que puedan trazar un plan de mejoras tecnológicas.

El objetivo de estas actividades es involucrarnos en el proceso y ayudarlos a entender cómo detectar oportunidades de digitalización, automatización y agentización en cada una de sus áreas.

Lecciones y métricas de valor

La lección principal fue clara: el valor surge cuando la inteligencia se inserta en el flujo de trabajo —cobranzas, validaciones, reportes— y no en la diapositiva.

El diálogo con el cliente giró hacia indicadores de desempeño, retorno de inversión y riesgo.

Ante esto, el diferencial radica en la traducción de la visión global a la realidad de la región. El calendario 2026, libre de elecciones, ofrece una ventana para la consolidación de relaciones y el crecimiento.

Los desafíos apuntan a la mejora de la eficiencia sin pérdida de calidad y a la retención de talento frente a la competencia global.

Las oportunidades se concentran en la automatización de procesos, la modernización de productos digitales y la exportación de servicios a Estados Unidos en verticales como energía, salud, y alimentos y bebidas.

Proyección y desafíos para 2026

La inversión se destinará a aceleradores de IA y al refuerzo de la seguridad. En este sentido, la estrategia para el próximo año se resume en un concepto: orquestación.

La meta es la alineación de personas, datos y procesos para la reducción de fricción operativa.

El objetivo es dejar atrás los proyectos en aislamiento para lograr una integración de capacidades con impacto en el negocio.

Matías Hilaire
Matías Hilaire
Fundador de The App Master.
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