El metro de Moscú ha iniciado las pruebas del primer tren sin conductor de Rusia, un modelo de nueva generación denominado Moskva-2024.
El inicio de los ensayos en la Línea Circular Grande (BCL) fue informado al presidente de rusia, Vladímir Putin.
En esta fase inicial, las pruebas se realizan sin pasajeros y con la supervisión de un maquinista en cabina para garantizar la seguridad.
El tren destaca por estar compuesto en un 97% por componentes de origen nacional.
El software ha sido desarrollado por especialistas del Centro de Investigación y Desarrollo de Transporte Autónomo del Gobierno de Moscú. El sistema evalúa soluciones críticas como la visión artificial para identificar anomalías y situaciones de emergencia en tiempo real.
La tecnología incluye un sistema de autoconducción responsable de la aceleración, el frenado y la parada precisa. Además, cuenta con detección automática de objetos extraños en las vías e interacción directa con el centro de control.
Los primeros viajes con pasajeros están previstos para 2027, con el objetivo de lograr una línea completamente autónoma para 2030. Este avance se enmarca en el desarrollo de la infraestructura urbana inteligente que lidera la capital rusa.
Maksim Liksútov, vicealcalde de moscú para transporte e industria, comentó que las pruebas se realizarán por etapas. “Tenemos previsto que, para finales de 2026, el primer tren autónomo circule en la línea según el horario”, puntualizó el funcionario.
Bajo un régimen legal experimental, la ciudad ya opera otras tecnologías como el tranvía autónomo Lvyonok-Moskva. También se implementó un sistema de monitoreo de tráfico a gran escala y logística mediante entregas comerciales con robots.
El proyecto incluye el uso de un gemelo digital de Moscú para optimizar la gestión del transporte.
Asimismo, la ciudad emplea soluciones de IA Generativa y robótica en áreas como la limpieza de parques, la atención médica y el comercio.
Este lanzamiento representa un paso decisivo en el desarrollo del transporte inteligente, mejorando la eficiencia del sistema. La integración de estos sistemas permite gestionar de forma autónoma los horarios y los intervalos de los trenes.
Moscú busca consolidarse como referente en automatización y movilidad. La implementación de estas tecnologías autónomas responde a una estrategia de largo plazo para modernizar la red de transporte más importante de la región.
