La operación de servicios esenciales como transporte, salud y gestión municipal enfrenta en Chile niveles crecientes de complejidad.
El aumento sostenido de la demanda, la necesidad de continuidad operativa y la coordinación entre múltiples actores han acelerado la adopción de plataformas tecnológicas capaces de centralizar información y apoyar la toma de decisiones en tiempo real.
A diferencia de los modelos tradicionales, basados en sistemas independientes, las plataformas unificadas permiten integrar en un único entorno herramientas como videovigilancia, control de accesos, gestión de eventos y analítica de datos.
Este enfoque facilita una visión operativa consolidada, reduce tiempos de respuesta y mejora la coordinación entre equipos y organismos.
“Hoy el desafío no es sumar más soluciones, sino lograr que los sistemas existentes operen de manera integrada y entreguen información útil en tiempo real”, afirmó Jorge Martínez, channel sales manager de Genetec.
“Esto es especialmente relevante en sectores como transporte, salud y municipios, donde la continuidad del servicio y la coordinación operativa son críticas”, agregó.
El transporte aéreo es uno de los sectores donde esta necesidad se ha vuelto más evidente. Según cifras consolidadas de los operadores del Aeropuerto Arturo Merino Benítez, el principal terminal aéreo del país cerró 2025 con más de 26,5 millones de pasajeros movilizados.
Este volumen exige altos niveles de coordinación entre seguridad, control de accesos, monitoreo de flujos y autoridades para asegurar operaciones seguras y eficientes.
La relevancia de la interoperabilidad también se refleja en iniciativas impulsadas desde el sector público.
En abril de 2025, el Ministerio de Seguridad Pública anunció la integración de 1.500 cámaras municipales al Sistema Integrado de Teleprotección con Inteligencia Artificial (SITIA) y al Carabineros de Chile, en la Región Metropolitana.
La medida incluyó comunas como Santiago, Estación Central, Huechuraba, Peñalolén, Pudahuel, Vitacura y San Joaquín, entre otras.
Especialistas señalan que la integración tecnológica va más allá de la conectividad. La incorporación de inteligencia artificial, análisis de datos en tiempo real e interoperabilidad institucional está marcando un cambio de paradigma en el enfoque de seguridad pública, avanzando desde modelos reactivos hacia infraestructuras digitales con capacidades predictivas y mayor eficiencia operativa.
Este proceso también plantea desafíos estructurales, entre ellos la gobernanza de la inteligencia artificial, la transparencia en el uso de algoritmos y la protección de la privacidad.
Estos aspectos ya forman parte de la discusión pública sobre el rol de la IA en la gestión urbana y la seguridad ciudadana.
En el ámbito municipal, donde Chile cuenta con 345 municipalidades, la posibilidad de integrar centros de monitoreo, sistemas de videovigilancia y coordinación con fuerzas de seguridad en una sola plataforma se ha convertido en un factor clave para optimizar recursos y reducir brechas operativas.
De manera similar, en hospitales e infraestructuras críticas, la centralización de sistemas contribuye a resguardar instalaciones y asegurar la continuidad del servicio.
La capacidad de operar con información consolidada y datos en tiempo real permite a las organizaciones enfrentar de mejor manera escenarios de alta demanda y complejidad, avanzando desde entornos fragmentados hacia modelos de gestión más coordinados, eficientes y resilientes.
