- La psicóloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile y PhD en Educación de la Universidad de Melbourne, Alejandra Arratia, asumió como directora ejecutiva del Centro de Investigación e Innovación en Niñez, Adolescencia, Resiliencia y Adversidad (IINARA).
El centro cuenta con el financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y busca fortalecer las trayectorias de resiliencia infantil y mejorar las políticas públicas.
La incorporación de Arratia se produce después de haber liderado la Subsecretaría de Educación e impulsado políticas orientadas a la reactivación educativa, la convivencia escolar y el bienestar estudiantil.
IINARA reúne a investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad de Chile, Universidad Diego Portales, Universidad del Desarrollo, Universidad Católica del Norte y Universidad de O’Higgins.
El propósito común de esta red de investigadores es generar conocimiento científico que contribuya a comprender cómo la adversidad afecta el desarrollo.
Asimismo, buscan fortalecer trayectorias resilientes de niños, niñas y adolescentes, poniendo la evidencia al servicio del diseño de políticas públicas.
La llegada de Arratia marca una nueva etapa para el Centro, que busca consolidarse como un puente entre la investigación interdisciplinaria y quienes toman decisiones en materias de niñez, educación, salud mental y desarrollo humano.
“Como país, necesitamos fortalecer el vínculo entre el conocimiento científico interdisciplinio y las decisiones sobre niñez y adolescencia”, afirma Arratia.
“IINARA tiene precisamente esa vocación de generar investigación con impacto país, nuestro desafío es llegar de manera oportuna y útil a quienes diseñan e implementan políticas públicas”, prosigue.
Con más de tres décadas de experiencia en educación y políticas públicas, Arratia ha trabajado en establecimientos educacionales en Chile y Australia.
Además de su paso por el gobierno, fue directora ejecutiva de Educación 2020.
Su incorporación responde al propósito institucional de generar conocimiento científico con incidencia pública, articulando investigación, formación y colaboración con el Estado y la sociedad civil.
“Queremos que IINARA sea reconocido como un Centro de alto estándar científico, con vocación de colaboración e impacto en nuestro país, donde el conocimiento dialoga con quienes toman decisiones de políticas públicas de niñez y adolescencia”, sostiene Arratia.
La ejecutiva añade: “Nuestro objetivo es aportar evidencia para la acción, construir puentes entre disciplinas y contribuir a que las políticas públicas tengan un impacto real en la vida de las personas”.
“La resiliencia no es solamente una capacidad individual, se construye en las familias, las escuelas, las comunidades, lo que se orienta desde las políticas públicas. Cuando la ciencia logra dialogar con esos espacios, aumenta su capacidad de transformar realidades y de mejorar las oportunidades de desarrollo de niños, niñas y adolescentes”, concluye.
El centro desarrolla investigación sobre resiliencia, adversidad y desarrollo humano integrando distintas disciplinas.
Su propósito es que el conocimiento trascienda las publicaciones académicas, apoyando la toma de decisiones basada en evidencia.
El equipo se encuentra encabezado por Francisco Aboitiz, director del centro; Claudia Capella, directora alterna; Florencia Álamos, presidenta ejecutiva; Leonie Kausel, líder de investigación colaborativa; Alejandra Rossi, líder de formación de capital humano; y Alejandra Arratia como directora ejecutiva.
“IINARA reúne un equipo científico de excelencia, junto a un consejo asesor diverso y transversal que refleja la naturaleza interdisciplinaria del Centro”, comenta Aboitiz.
“Con la incorporación de Alejandra fortalecemos nuestro liderazgo ejecutivo para que ese conocimiento se traduzca en mejores políticas públicas para la niñez”, completa.
Por su parte, la presidenta ejecutiva Florencia Álamos Grau señaló: “Estamos muy felices de que Alejandra se incorpore a IINARA. Su liderazgo combina de manera excepcional excelencia académica, experiencia en políticas públicas y un profundo compromiso con la niñez”.
“Su incorporación fortalece nuestra capacidad para conectar la investigación con acciones que impactan la vida de los niños, niñas y adolescentes”, finalizó.
