Como cada enero, la industria del retail se detiene para volcar su mirada hacia el NRF Big Show 2026.
Esta no es solo la primera gran cita del calendario, es el termómetro que marca hacia dónde se moverán las inversiones, las prioridades tecnológicas y los modelos de negocio de los próximos doce meses.
Para quienes trabajamos en la intersección entre datos, tecnología y monetización, NRF se ha convertido en una brújula imprescindible: no tanto para anticipar “lo que viene”, sino para entender qué tecnologías ya están maduras, cuáles están generando resultados medibles y qué capacidades se vuelven obligatorias para cualquier retailer que quiera competir en 2026.
NRF 2026 llega con un mensaje menos futurista y más operativo: “El próximo ahora está aquí”. Es decir, ya no es una promesa, está en ejecución.
Este evento refuerza que la ventaja competitiva en el comercio minorista ya no es adoptar tecnología.
Se ha convertido en transformar la IA, los datos y la automatización en rutinas que dan sus frutos en la caja.
La señal más clara de este giro es la creación de AI Stage, descrita como una “masterclass”, centrada en IA aplicada, IA agente y tecnologías emergentes. De nuevo, menos expectativa y más implementación.
En América Latina, la cobertura y las guías locales convergen en tres expectativas claras. La primera es la IA como infraestructura, no como diferencial, con foco en la ejecución.
La segunda es el comercio unificado, entendido como la evolución del omnicanal, con integración real entre datos, inventario, precios, cumplimiento, logística y experiencia para una única toma de decisiones.
La tercera es la consolidación de temas directamente vinculados con la agenda de monetización, en particular los medios minoristas, con énfasis en el canal físico.
No es casualidad que NRF promocione la pista paralela “What’s in Store for Retail Media Networks”, una jornada completa centrada en el rol de la tienda física dentro del ecosistema de retail media networks.
En el escenario aparecen varias marcas con operación en la región, como Ultra Beauty, LVMH, The North Face, Vans, Timberland, Shopify y Walmart.
En un entorno cada vez más dominado por los mercados digitales, la reinvención de los minoristas multicanal demuestra cómo los actores no nativos digitales también pueden crecer en un contexto competitivo frecuentemente liderado por empresas sin raíces en el comercio tradicional.
En el panel “Redes de medios minoristas en tienda: tiempo de pantalla que se paga solo”, se refuerza el papel de las pantallas en la construcción de comportamientos y resultados dentro del punto de venta.
La hiperpersonalización, impulsada por el uso de datos para anticipar necesidades del consumidor en tiempo real, aparece como una tendencia transversal en varios paneles.
Como en todo gran espectáculo, NRF también es un escenario cultural. La edición 2026 apostó con fuerza por la marca, con Ryan Reynolds en la ponencia principal, explorando la construcción de marca desde la autenticidad y la creatividad, un eje que se repite en distintas presentaciones.
En síntesis, NRF 2026 se aleja de las tendencias genéricas y se acerca a arquitecturas y manuales concretos: IA aplicada, viajes asistidos por agentes, unificación de datos y ejecución omnicanal sin fricciones, con los medios minoristas ganando densidad cuando se apoyan en el activo más valioso del retail, la tienda física.
La conversación llega en un momento especialmente relevante para la región. América Latina vive una aceleración simultánea en adopción de IA operativa, en redefinición del comercio unificado y en expansión de iniciativas de retail media que buscan capturar valor más allá de la audiencia digital.
Por eso, NRF 2026 no es solo una vitrina global, sino un espacio para contrastar dónde estamos, qué aprendizajes ofrecen los mercados más avanzados y cómo traducirlos a la realidad latinoamericana, donde la tienda física sigue siendo el activo estratégico por excelencia.
