El mundo del trabajo avanza de manera acelerada. La digitalización ya no es una ventaja competitiva, sino un requisito para la supervivencia.
En este contexto, las organizaciones enfrentan la necesidad de identificar el potencial real de cada persona antes de contratarla para asegurar la retención.
Para Haydeé Jaime, content strategy manager de Pandapé, “El talento laboral y las organizaciones viven uno de los momentos más desafiantes de las recientes décadas. Por ejemplo, las decisiones ya no pueden basarse únicamente en intuiciones o antecedentes; hoy, se requieren evidencias claras sobre la forma en que una persona piensa, aprende y se adapta”.
A continuación, se presentan cinco tendencias que, según diversos informes, cambiarán las reglas del juego del talento en 2026:
1. La ciencia detrás del talento
Las metodologías basadas en neurociencia y modelos predictivos avanzan como una de las innovaciones con mayor impacto.
Estas herramientas permiten evaluar habilidades cognitivas, rasgos de personalidad y compatibilidad cultural para anticipar el desempeño real, incluso antes de contratar.
2. El regreso del trabajo esencial
El informe “Workplace Intelligence Forecast 2026” destaca que los empleos manuales y operativos comienzan a ganar prestigio y demanda.
Las empresas valoran estas funciones como pilares de continuidad, calidad y eficiencia, especialmente en logística, manufactura, mantenimiento y servicios técnicos.
El auge del “trabajo esencial” refleja el reconocimiento de roles tradicionales como motores del crecimiento económico.
3. El fin del camino profesional lineal
Las nuevas generaciones priorizan la flexibilidad y el aprendizaje continuo. Por ello, la carrera lineal perderá relevancia en 2026, de acuerdo con Deloitte, frente a esquemas donde una persona puede combinar varios roles, proyectos y formatos de empleo.
Este fenómeno exige a las empresas crear rutas internas más abiertas, programas de movilidad transversal y estrategias que permitan transiciones fluidas sin romper la continuidad laboral.
4. IA como motor del proceso laboral
El próximo año la Inteligencia Artificial (IA) asumirá una porción cada vez mayor del ciclo de contratación. La tecnología centralizará tareas como filtrado, matching, programación de etapas, análisis documental y comunicación con candidatos.
Este modelo permite eliminar sesgos, acelerar decisiones y mejorar la calidad del proceso. Se proyecta que los procesos híbridos humano–IA serán el estándar dominante en empresas medianas y grandes.
5. El nuevo músculo cultural
Gartner advierte sobre el fenómeno de “atrofia cultural”: la desconexión entre los valores declarados y lo que realmente ocurre.
Este desgaste surge por modelos híbridos y automatización acelerada. Sin embargo, 2026 abre una oportunidad para reconstruir.
Las empresas con liderazgo adaptativo, mecanismos de retroalimentación continua y comportamientos culturales medibles logran una mayor cohesión y reducen la rotación.
Jaime concluye: “La evolución del trabajo no exige elegir entre tecnología y personas. Exige integrarlas. Cuando las empresas combinan ciencia, datos y sensibilidad humana, logran anticipar el potencial del talento y construir culturas más fuertes. 2026 será el año en que quien entienda esta fórmula liderará el futuro del trabajo”.



