martes, febrero 3, 2026

El desafío del edge: estrategias para la gestión remota y la resiliencia en TI

El procesamiento de datos en la periferia se consolida como un habilitador crítico para sectores como banca y salud, impulsando la eficiencia energética y la continuidad operativa.

En un entorno cada vez más descentralizado, las organizaciones enfrentan un reto urgente: asegurar la eficiencia de sus operaciones de TI más allá de los grandes centros de datos.

El edge computing —la capacidad de procesar información cerca del lugar donde se genera— es hoy clave para sectores como salud, banca, manufactura y energía.

La demanda de procesamiento en tiempo real ha impulsado la expansión de esta infraestructura en América Latina. Según Statista, el mercado global de esta tecnología superó los USD 47.000 millones en 2023 y se espera que la cifra se duplique para 2027.

Este crecimiento exige resolver incógnitas sobre visibilidad remota y control de sitios dispersos.

La respuesta reside en combinar diseño inteligente y gestión centralizada. En la periferia, los sistemas suelen operar en espacios reducidos y sin personal técnico in situ. Por ello, Schneider Electric integra soluciones desde UPS monofásicas hasta software de monitoreo, permitiendo diagnósticos predictivos desde una plataforma única.

“Hoy, las organizaciones necesitan soluciones que garanticen continuidad operativa sin comprometer sus objetivos de sostenibilidad. El edge computing permite acercar la inteligencia al punto de uso, reduciendo latencias, costos energéticos y emisiones”, afirma José Luis Leyva Mancera, edge computing and alliances specialist de la firma para Sudamérica.

El experto añade que esto permite gestionar la infraestructura de forma resiliente y alineada con las metas ambientales.

En Chile, la digitalización avanza a un ritmo acelerado. Se prevé que el gasto en estas soluciones crecerá a una tasa anual compuesta del 16%, facilitando servicios como pagos inteligentes y gestión de flotas.

Sectores como el retail y las telecomunicaciones lideran esta inversión en infraestructura digital.

Uno de los aspectos más críticos es la ciberseguridad. Los entornos remotos representan puntos vulnerables para ataques. En este frente, se trabaja con protocolos de protección en dispositivos y sistemas de alertas remotas.

Leyva Mancera subraya que la expansión requiere una infraestructura preparada para resistir amenazas sofisticadas.

Gracias a herramientas basadas en inteligencia artificial, las soluciones actuales pueden anticipar fallos y gestionar la carga energética.

“Combinamos innovación tecnológica con estándares globales de ciberseguridad para proteger la continuidad operativa de nuestros clientes desde el núcleo hasta la periferia digital”, concluye el especialista.

El procesamiento en el borde contribuye a la descentralización del acceso y a la reducción de la huella de carbono.

Al evitar el traslado masivo de datos a grandes centros de cómputo, se promueve la eficiencia energética, posicionando al edge como un habilitador del desarrollo regional sustentable.

Esta innovación no es solo una solución técnica, sino una estrategia de resiliencia que permite a las empresas operar bajo estándares de seguridad y sostenibilidad en un mundo hiperconectado.

José Luis Leyva Mancera
José Luis Leyva Mancera
Edge Computing and Alliances specialist de Schneider Electric para Sudamérica.
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