Durante años, las conversaciones sobre salarios en Argentina estuvieron dominadas por la inflación. Los ajustes frecuentes y de dos dígitos eran parte de la rutina de empresas y empleados.
Sin embargo, el cambio de escenario económico está obligando a las organizaciones a replantear cómo comunican la compensación y qué valoran realmente los colaboradores al momento de elegir o permanecer en una compañía.
En ese contexto, comienza a ganar terreno un concepto que ya es tendencia en los mercados más desarrollados: la transparencia salarial. Más allá del monto que figura en el recibo de sueldo, las empresas buscan mostrar de manera integral cómo se compone la propuesta de valor que reciben sus equipos, incluyendo beneficios, capacitación, flexibilidad y oportunidades de crecimiento.
La compañía especializada en tecnología para la industria de la panadería y pastelería Puratos es uno de los casos que refleja esta transformación.
Con 130 empleados en Argentina, la empresa impulsa un proyecto de “pay transparency” para que tanto líderes como colaboradores comprendan cómo se construye la compensación total y cuáles son los criterios detrás de los ajustes salariales.
“Pasamos de una cultura de ajuste por inflación a una cultura donde los ajustes se realizan por mérito y desempeño. Acompañamos la inflación, pero en un contexto mucho más controlado se empieza a mirar mucho más el mérito”, explicó Lorena Berteloot, HR manager de Puratos Argentina, Paraguay y Uruguay.
La ejecutiva sostiene que uno de los desafíos actuales es ayudar a los colaboradores a entender que la propuesta de valor va mucho más allá del salario mensual.
Según Berteloot, muchas veces existe una percepción de que el salario perdió dinamismo porque los ajustes ya no siguen la lógica de los años de alta inflación. Frente a eso, la empresa busca dar herramientas a los líderes para que puedan explicar con claridad cómo se realizan las revisiones salariales, qué peso tiene el desempeño y qué otros componentes, más allá de los monetarios, integran la compensación total.
Cuando el beneficio ya no es solo económico
La nueva realidad también está ampliando la definición de beneficio. En Puratos, uno de los pilares más valorados es el desarrollo profesional. La compañía financia cursos de inglés, capacitaciones técnicas, acceso a plataformas de aprendizaje y hasta viajes a su casa matriz en Bélgica para entrenamientos específicos.
“La capacitación es una de las patas más importantes. Que las personas puedan acceder a estudiar un idioma o conocer otras culturas y equipos es algo que la gente valora muchísimo”, señaló Berteloot.
La apuesta por el aprendizaje también se adaptó a las nuevas formas de consumo de contenidos. Además de cursos tradicionales, la empresa desarrolló podcasts de negocio, programas de formación a demanda y acceso a LinkedIn Learning para que cada empleado pueda capacitarse según sus intereses y necesidades.
El objetivo para 2026 es que cada colaborador complete al menos cinco días de entrenamiento durante el año.
La salud y el bienestar emocional también ganan protagonismo dentro de los paquetes de beneficios. Entre las iniciativas más recientes figura un programa de asistencia al empleado disponible las 24 horas para consultas emocionales, financieras y legales, además de campañas de vacunación, actividades vinculadas a la salud y acciones orientadas a fortalecer el equilibrio entre la vida personal y laboral.
La estrategia también incluye iniciativas para reforzar el sentido de pertenencia. Una de ellas es el “Día de la Familia”, que permitirá a los hijos de los empleados visitar las oficinas y la planta productiva.
También existen programas de reconocimiento por antigüedad que pueden traducirse en experiencias o viajes, reforzando la idea de que los beneficios no siempre se expresan en dinero, sino también en tiempo, desarrollo y calidad de vida.
En paralelo, las áreas de Recursos Humanos enfrentan otro desafío: atraer perfiles cada vez más digitales y analíticos sin perder de vista las habilidades humanas.
“Estamos migrando hacia un liderazgo mucho más sólido y humano, donde los managers puedan tener conversaciones más honestas y profundas con sus equipos”, finalizó Berteloot.
En una era marcada por la inteligencia artificial y la transformación tecnológica, la transparencia salarial aparece como una herramienta para construir confianza, fortalecer el compromiso y responder a las nuevas expectativas del talento.
