Kyndryl, proveedor de servicios tecnológicos empresariales de misión crítica, publicó su primer Modernization Report global. El informe concluye que, a medida que las organizaciones amplían sus inversiones tanto en plataformas heredadas como modernas, la modernización requiere cada vez más una orquestación del negocio y no una simple consolidación tecnológica.
Las organizaciones que reportan mejores resultados son aquellas que integran la modernización con la estrategia de negocio: el 67% afirma estar adelantado o en línea con sus objetivos de modernización, frente al 51% de las demás organizaciones. La investigación también pone de manifiesto los factores que ralentizan el avance.
Solo el 9% de las organizaciones asegura comprender completamente las dependencias de sus aplicaciones, mientras que una de cada cuatro afirma tener una gran cantidad de aplicaciones sin documentación.
La modernización como prioridad estratégica
Los resultados reflejan las crecientes demandas que enfrentan los CIO, quienes deben avanzar simultáneamente en múltiples prioridades: adopción de IA, ciberresiliencia, cumplimiento regulatorio, eficiencia operativa y crecimiento del negocio.
Los encuestados identificaron nueve grupos de interés con influencia sobre las decisiones de modernización, incluidos CIO, CTO, directorios y equipos de finanzas y cumplimiento.
La modernización ha trascendido el área de TI para convertirse en una decisión estratégica de negocio a nivel de directorio. Su creciente importancia también exige que las organizaciones coordinen la toma de decisiones entre más actores sin perder velocidad.
Soberanía digital y geopolítica
Las consideraciones de soberanía digital están desempeñando un papel cada vez más relevante en las estrategias de modernización.
Aunque el 65% de las organizaciones aborda la soberanía de forma selectiva o principalmente desde la perspectiva del cumplimiento normativo, el 63% espera incrementar el uso de nubes soberanas y el 55% prevé que los requisitos regulatorios y de soberanía ejercerán una mayor presión sobre sus arquitecturas de red.
Los hallazgos sugieren que la ubicación geográfica donde operan las tecnologías está siendo determinada cada vez más por factores de gobernanza y geopolítica, además del rendimiento, los costos y la innovación.
La complejidad continúa aumentando
Los resultados cuestionan la creencia de que la transformación digital llevaría gradualmente a las organizaciones hacia un único entorno tecnológico predominante.
Por el contrario, los entornos tecnológicos se están volviendo más distribuidos y complejos a medida que las organizaciones se preparan para la era de la IA.
Las aplicaciones de misión crítica se distribuyen casi de manera equitativa entre nube pública, nube privada, mainframes y entornos on-premises, configurando empresas cada vez más híbridas.
A medida que la transformación digital se expande en toda la organización, debe estar respaldada por una coordinación estratégica, de gobernanza y operativa, incluida una visión más integrada de la ciberresiliencia frente a la aceleración y expansión de las amenazas impulsadas por IA.
