Nexxt Solutions, División Infraestructura, analizó el comportamiento de los materiales de cableado ante siniestros y señaló que la elección de las cubiertas es un factor determinante para la seguridad humana y la continuidad operativa de las empresas.
“En un incendio, el humo es el principal factor de riesgo para las personas. Las cubiertas tradicionales liberan humo denso y gases tóxicos que reducen la visibilidad y afectan rápidamente la respiración, dificultando la evacuación”, explicó Jesús Alexander Gutiérrez Gómez, regional presales engineer para Latinoamérica y el Caribe de Nexxt Solutions Infraestructura.
El especialista indicó que los cables LSZH, disponibles en versiones LSZH-1 y LSZH-3, están diseñados para emitir muy poco humo y sin gases halógenos tóxicos al exponerse al fuego, lo que mejora las condiciones de evacuación y aporta un nivel adicional de seguridad en edificios con alta concurrencia y entornos corporativos críticos.
También sostuvo que la protección alcanza a los activos digitales. “Durante un incendio, los cables con cubiertas tradicionales pueden liberar gases halógenos que, al mezclarse con la humedad, generan compuestos altamente corrosivos. Estos residuos pueden dañar servidores, switches y cámaras incluso si no fueron alcanzados directamente por el fuego. Las cubiertas LSZH eliminan este riesgo, reduciendo significativamente la corrosión posterior al siniestro y facilitando una vuelta más rápida a la operación”, afirmó.
En relación con nuevas tendencias como el uso de Power over Ethernet (PoE) para iluminación LED y cámaras de alta potencia, Gutiérrez señaló que el diseño de los materiales es clave para la disipación térmica y que el control del calor contribuye a reducir riesgos de sobrecalentamiento.
El ejecutivo subrayó además la importancia de una estrategia integral que incluya accesorios, como cajas de montaje fabricadas en policarbonato con clasificación UL 94 V-2, que aportan resistencia a la llama y reducen la posibilidad de propagación en el punto de terminación.
Finalmente, señaló que en un contexto de mayores exigencias de seguridad y sostenibilidad en Latinoamérica, la inversión inicial no debe comprometer la protección.
“Invertir desde el inicio en soluciones como los cables LSZH asegura que la infraestructura soporte el paso del tiempo y cumpla con regulaciones locales. Priorizar la seguridad y la calidad a largo plazo no solo protege la inversión, sino que evita costos futuros, riesgos legales y daños reputacionales”, concluyó.
