Chile alcanzó 53 puntos en el primer Índice de Bienestar Financiero de Experian, una medición regional que combina comportamiento, percepciones y datos objetivos para evaluar cómo las personas gestionan sus finanzas, enfrentan imprevistos, cumplen sus metas económicas y perciben su estabilidad financiera.
El resultado ubica al país en un rango moderado que da cuenta de avances en la forma en que las personas gestionan su dinero, con una población que demuestra hábitos financieros organizados y una creciente capacidad para tomar decisiones informadas.
Los resultados por dimensión
Al analizar sus cuatro dimensiones, el índice muestra un desempeño consistente en control financiero (61,7 puntos), resiliencia (58,2) y capacidad de cumplir metas (57,1), lo que evidencia una base financiera cada vez más estructurada.
En paralelo, la dimensión de tranquilidad financiera se ubica en 46,9 puntos, mostrando que aún existe espacio para fortalecer la sensación de seguridad económica y emocional en los hogares.
Una base sólida con desafíos pendientes
Los resultados muestran fortalezas en el uso de información financiera y la forma en que las personas toman decisiones. Indicadores como el registro de gastos (67,5 puntos), el consumo de contenido financiero (62,6), el hábito de ahorro al recibir ingresos (63,6) y el criterio al elegir productos de crédito (76,9 puntos) reflejan esa madurez.
Sin embargo, estos avances conviven con desafíos en liquidez y percepción de estabilidad. El ahorro actual alcanza 56,6 puntos, la inversión apenas 33 puntos, el dinero disponible al final del mes llega a 41,7 puntos y la percepción de seguridad respecto del futuro financiero alcanza 44,4 puntos.
La dimensión de tranquilidad financiera se mantiene por debajo de los 50 puntos, ubicándose en una zona de alerta que refleja niveles relevantes de tensión financiera en los hogares.
“Chile muestra señales claras de madurez en el manejo de las finanzas personales. Lo que estamos viendo es una evolución hacia decisiones más informadas y estructuradas, donde las personas comparan, se informan y asumen un rol más activo en la gestión de su dinero”, señaló Richard Kosche, head of product & go to market de Experian.
“Este comportamiento no solo refleja una base sólida en el país, sino que además lo posiciona como un referente en la región para seguir fortaleciendo el bienestar financiero”, agregó.
Open Finance como oportunidad
En este contexto, el Open Finance —ecosistema que permite compartir datos financieros entre instituciones de forma segura y con consentimiento del usuario para acceder a mejores productos y condiciones— puede acelerar el bienestar financiero al permitir que la información dispersa se utilice de manera más integrada.
“Chile ya muestra comportamientos que pueden potenciarse a través del uso inteligente de datos, como la comparación de alternativas y la toma de decisiones más estructurada. Open Finance permite llevar ese comportamiento un paso más allá, al convertir esa información en herramientas concretas para acceder a mejores condiciones, productos más pertinentes y decisiones más informadas. La oportunidad no está solo en ampliar la oferta, sino en hacerla más relevante para cada persona y su realidad financiera”, concluyó Kosche.
