Los motivos por los que se puede haber instalado una aplicación maliciosa en un dispositivo móvil pueden ser varios: descuido, desconocimiento, curiosidad, ansiedad o haber sido víctima de un engaño.
Desde ESET sostienen que el primer paso es identificarla para luego eliminarla y que no siga causando daños en el dispositivo. No tomar medidas concretas puede poner en riesgo datos personales, información bancaria, cuentas y servicios, y principalmente la privacidad.
El primer paso es reconocer cuándo se trata de una aplicación maliciosa. Esto no suele ser sencillo, ya que buscan pasar desapercibidas y que su actividad no sea evidente a los ojos del usuario.
ESET comparte algunas señales que indican que se puede estar ante una aplicación con fines maliciosos:
- Presenta comportamientos extraños. Si la aplicación se abre o cierra sola, o falla sin una razón aparente, es posible que se trate de una aplicación maliciosa.
- Genera cargos inesperados. Si se observa alguna actividad no reconocida en las tarjetas de débito o crédito, podría deberse a la aplicación descargada recientemente.
- La app no cumple su función. Investigadores de ESET analizaron aplicaciones que simulaban ser soluciones de seguridad, pero en realidad llenaban el dispositivo con publicidad.
- Pide permisos excesivos. Una calculadora que requiera acceder a fotografías y mensajes es un ejemplo claro de alerta.
- Más consumo de batería. Si la batería se agota mucho más rápido que lo habitual, podría deberse a la actividad maliciosa de la app en segundo plano.
- Picos en el uso de datos. Otra alarma es el aumento en el consumo de datos sin cambios sustanciales en los hábitos de uso.
- Pop-ups y aplicaciones desconocidas. Una app maliciosa también puede instalar otras apps sin autorización del usuario, al igual que adware que muestra publicidades no deseadas.
“Una sola señal no necesariamente significa que se trate de una aplicación maliciosa, pero la combinación de estos comportamientos extraños es lo que debería levantar sospechas”, agrega Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
Qué hacer después de identificar la amenaza
En caso de haber identificado una aplicación maliciosa, es momento de tomar acciones concretas para que no siga aumentando el daño. Lo primero es no volver a abrirla ni ingresar ninguna contraseña u otro dato personal.
Si la aplicación continúa realizando alguna actividad sospechosa, conviene desconectar de manera temporaria el dispositivo de Internet. También es recomendable verificar cuáles son los permisos que se le concedieron a la app.
En Android, ESET aconseja seguir los siguientes pasos:
- Paso 1: intentar desinstalarla. Ingresar a Ajustes → Aplicaciones → [nombre de la app] → Desinstalar. Este menú puede cambiar según el fabricante y la versión de Android.
- Paso 2: qué hacer si no se puede desinstalar. Algunas aplicaciones maliciosas intentan obtener privilegios que dificultan su eliminación. Conviene revisar Ajustes → Seguridad → Aplicaciones de administración del dispositivo. Si la app tiene permisos de administrador, hay que quitárselos para luego desinstalarla.
- Paso 3: analizar el dispositivo. Lo más recomendable luego de eliminar una aplicación es realizar un análisis de seguridad para comprobar que no haya otros componentes maliciosos.
En el caso de iPhone, si bien utiliza un modelo de seguridad más restrictivo, no está exento de este tipo de situaciones.
Para eliminar una app en este sistema operativo, se debe mantener presionado el ícono y elegir la opción “Eliminar app”. También es aconsejable revisar los permisos concedidos.
“El hecho de borrar una aplicación maliciosa representa un paso importante del proceso, pero no es el último porque una app pudo haber tenido acceso a nuestra información sensible”, indica Micucci. “Por eso es importante cambiar las contraseñas de tus cuentas y servicios, dando prioridad a tu correo electrónico, tu cuenta de Google o Apple, todas tus redes sociales y por supuesto, billeteras digitales y homebanking”.
Cómo evitar futuras infecciones
Para evitar la descarga de aplicaciones maliciosas, ESET comparte algunas acciones a tener en cuenta:
- Descargar aplicaciones solo desde tiendas oficiales.
- Verificar quién desarrolló la aplicación y leer reseñas y comentarios.
- Revisar los permisos que solicita la app antes de instalarla.
- Mantener el sistema operativo del dispositivo actualizado.
- Utilizar una solución de seguridad confiable y robusta.
Si ninguna de las opciones funciona y el dispositivo sigue comprometido, el restablecimiento de fábrica aparece como una medida de último recurso.
“Este proceso elimina las aplicaciones, configuraciones y datos almacenados en el dispositivo, y por eso es fundamental realizar antes una copia de seguridad de la información que quieras conservar”, finaliza Micucci.
