El Informe de Tendencias de Moda y Consumo 2026 del Observatorio LAB3 de UADE presenta sus diagnósticos en medio de un cambio cultural.
Se trata de un momento en que las lógicas de consumo comienzan a ser redefinidas por una generación completamente nativa del ecosistema digital.
Lejos de confirmar el mito de la hiperconectividad sin fisuras, el análisis revela una nueva forma de vivir la tecnología, menos invasiva y más conectada con el cuerpo y con la experiencia real.
Este estudio se focaliza en el segmento preadolescente, niños de entre 8 y 13 años, epicentro simbólico de una transición más amplia.
La Generación Alpha, primera en nacer en un mundo de algoritmos, inteligencia artificial y conectividad permanente, empieza a probar distintas maneras de vivir el día a día, de pensar, actuar, organizar su vida, pistas de que algo más profundo empieza a cambiar.
“Lo que estamos observando no es un rechazo a la tecnología, sino una curaduría de la existencia. Los preadolescentes sienten la saturación digital y están combinando lo analógico con lo digital para recuperar el control en un mundo acelerado. La nostalgia de lo que no se vivió también genera esta pulsión por investigar el pasado sin tecnología. Lo que les cuentan sus padres o ven en películas más antiguas termina siendo lo novedoso… y lo novedoso atrae”, sostuvo Delfina Tulli, directora de la Licenciatura en Diseño y Gestión de Estéticas para la Moda de UADE.
El informe muestra que, después de años de crecimiento acelerado de lo digital, este segmento social empieza a sentirse saturado. Intenta aprender a usar mejor la tecnología, sin rechazarla.
Elige estímulos, cuida los tiempos y prioriza los vínculos. La desaceleración, antes asociada a los adultos y las personas mayores, aparece ahora como una decisión o estrategia temprana de esta generación.
Gen Merge, forma de vivir que combina lo digital con experiencias físicas y presenciales para lograr un mayor equilibrio emocional, indica un cambio clave: chicos que quieren un mejor equilibrio entre las tecnologías, las pantallas y las experiencias reales. Usan lo digital, pero también valoran los objetos, los vínculos presenciales y su propio tiempo.
“El análisis revela una nueva forma de vivir la tecnología: no es la única, pero sí la más novedosa. Los chicos buscan un equilibrio emocional donde la pantalla conviva de forma sana con el cuerpo y la experiencia real, una suerte de mentalcare: cuidar la mente y detener su envejecimiento neuronal”, explicó Tulli.
Muestran con claridad este giro las tendencias denominadas New Nostalgic, uso actual de objetos, estéticas y prácticas del pasado como experiencias nuevas y significativas, Digital Breath, formas de poner pausas al uso de la tecnología para cuidar la atención y el bienestar emocional y Age Hacking, aprendizaje temprano de autonomía, autocontrol y gestión del tiempo frente a la vida digital
Lo retro vuelve como una novedad y el silencio se transforma en un objetivo emocional clave. Mientras tanto, la autonomía aparece cada vez más temprano como una forma de cuidado frente a los estímulos externos, buscan ser independientes para protegerse del exceso de estímulos o lo digital.
En Argentina, donde más de una quinta parte de la población es menor de 14 años, estas señales cobran especial relevancia y anticipan cambios profundos en el modo de consumir y vincularse.
Desde esta perspectiva, el informe propone una mirada anticipatoria sobre el consumo que va más allá de la moda y del mercado. Lo que se empieza a vislumbrar es una nueva forma de construir la identidad personal.
Se trata de una generación que combina lo analógico con lo digital para recuperar el control y la coherencia en un mundo cada vez más acelerado.
“Investigar estos comportamientos emergentes nos permite anticipar un cambio cultural profundo. Lo que vislumbramos en el laboratorio va más allá del mercado: es la conformación de una nueva identidad generacional que exige experiencias con sentido”, concluyó Tulli.
Lo que surge
Principales hallazgos sobre el comportamiento de consumo de la generación Alpha
La saturación digital ya es un hecho. Los preadolescentes empiezan a reducir el ritmo y a usar la tecnología de manera más selectiva. El tiempo frente a la pantalla deja de ser un valor en sí mismo y comienza a administrarse con mayor conciencia.
Gen Merge expresa este cambio de paradigma. La combinación entre lo digital y lo tangible se consolida como una respuesta a la sobreestimulación, y pone en primer plano las experiencias que duren y tengan sentido y coherencia emocional.
La Generación Alpha es masiva y estratégica. Con una población global estimada en casi 2.000.000.000 de personas y un peso demográfico del 22% en Argentina, su influencia cultural y económica ya redefine los criterios relacionados con valor y consumo.
Lo analógico vuelve a ganar valor como forma de innovación. Objetos, rituales y estéticas retro aparecen, más que por nostalgia, como experiencias sensoriales nuevas que devuelven materialidad y tiempo a la vida cotidiana (New Nostalgic).
El silencio y el juego físico pasan a ser fuentes de bienestar. Elegir usar menos tecnología es un acto consciente de cuidado emocional y de fortalecimiento de los vínculos presenciales (Digital Breath).
La adultez aparece antes de lo esperado. Los preadolescentes empiezan a desarrollar autonomía, autocontrol y responsabilidad como formas de protegerse frente a la aceleración digital (Age Hacking).
Hacia adelante, el valor estará más en merecer la atención que en captarla. Las marcas y organizaciones deberán ofrecer experiencias con contacto real, y espacios de autonomía si quieren conectar de manera genuina con esta generación.
Macrotendencia: Gen Merge
El algoritmo se encuentra con el tacto
La macrotendencia Gen Merge surge como una respuesta estratégica de la Generación Alpha ante la atomización del tiempo (Han, 2015).
El diagnóstico del laboratorio indica que no estamos ante un rechazo a la tecnología, sino ante una curaduría de la existencia. Los tweens buscan recuperar la “duración” y el ritmo en un presente fragmentado por notificaciones.
Evidencias Estructurales:
- Contraste Generacional: Mientras los Baby Boomers construyeron su identidad en la estabilidad física de posguerra, los Alpha enfrentan la “liquidez” de la pospandemia. El retorno a la década del 80 (visto en la Arcade1Up Pac-Man Deluxe Machine o la FF-1 Camera) no es nostalgia, es la búsqueda de un refugio emocional tangible frente a la volatilidad del bit.
- Prioridad del Vínculo Real: El 67% de los niños entre 9 y 13 años declara preferir la comensalidad física (comer con familiares/amigos) antes que el consumo de medios solitario (Razorfish, 2025). Este dato es crítico: el vínculo presencial es el nuevo estándar de calidad.
- Regulación de Entorno: El avance de políticas restrictivas (como las restricciones vigentes en Australia para el acceso de menores de 16 años a determinadas redes sociales) acelera la adopción de dispositivos de “tecnología limitada” como el Tin Can Phone (2025).
Ecosistema de Microtendencia
New Nostalgic: lo analógico como innovación sensorial
Los objetos retro se reintroducen como elementos de innovación emocional. Al no haber vivido la era analógica, la Generación Alpha experimenta el “clic” de un botón o el giro de un disco como una experiencia tecnológica “novedosa”.
Esta microtendencia no responde a una melancolía del pasado, sino que implica una búsqueda singular a través de lo analógico, lo manual y lo sensorial. La nostalgia se orienta hacia experiencias no vividas pero deseadas como alternativa simbólica frente a la virtualidad.
Lo que emerge detrás de esta tendencia es una reacción a un presente percibido como excesivamente acelerado y fragmentado.
Siguiendo con la línea de la atomización del tiempo de Han, la vida cotidiana de los preadolescentes está marcada por estímulos breves, notificaciones constantes y pantallas que interrumpen la continuidad del día y dispersan la atención. Lo analógico irrumpe como una estrategia de recomposición temporal y funciona como un modo de devolverle duración a las experiencias.
En el marco de esta microtendencia, surgen productos que recuperan tecnologías del pasado resignificadas para las nuevas generaciones. Un ejemplo claro es The Tin Can Phone (Tin Can, 2025), un teléfono fijo reinterpretado que permite hacer llamadas de voz sin conexión a internet ni acceso a aplicaciones
Su diseño, deliberadamente limitado, redefine la comunicación infantil al priorizar la conexión emocional y la autonomía controlada bajo la supervisión de los padres.
De modo similar, el tocadiscos portátil PO-80 de Teenage Engineering (Teenage Engineering, 2025) propone una experiencia de experimentación musical análoga, donde los niños pueden grabar y reproducir sus propios discos en formato lo-fi.
Este tipo de productos apelan a lo manual y sensorial como vía de aprendizaje y creatividad, reintroduciendo la manipulación física frente al acceso y consumo digital.
- Evidencias de Mercado: Teenage Engineering PO-80 (2025): El tocadiscos portátil que permite grabar vinilos lo-fi. Transforma el acceso digital infinito en un objeto finito y manipulable.
- LEGO Retro PC Set (2025): La conversión de íconos de los 80/90 en objetos de construcción activa.
- GoCube Edge (2025): El cubo Rubik con Bluetooth que “hackea” lo clásico para potenciar la destreza cognitiva digitalizada
La misma lógica se replica en los lanzamientos de LEGO Game Boy o el Retro PC Set (LEGO, 2025), que transforman íconos tecnológicos de los años ochenta y noventa en objetos de colección o juegos educativos, combinando la nostalgia con la construcción activa.
Incluso hasta en propuestas más tecnológicas como podría ser el GoCube (Particula, 2025), un cubo Rubik inteligente con conexión Bluetooth, se hace presente la fusión entre lo clásico y lo contemporáneo. Se trata de un objeto analógico que se actualiza mediante herramientas digitales para potenciar la destreza cognitiva
Estas evidencias revelan, en conjunto, una sensibilidad que convierte lo “antiguo” en novedoso y lo táctil en refugio frente a la actual saturación de pantallas. New Nostalgic no niega la tecnología, sino que la desacelera.
Revalorizando los tiempos pausados, la interacción física y la memoria afectiva de lo retro como vehículo/medio de innovación emocional para la generación Alpha.
Digital Breath: La resistencia del silencio
Tras haber crecido en una infancia atravesada por la pandemia y la hiperconectividad, la generación Alpha manifiesta una necesidad de sentir: de volver a lo físico, lo tangible y lo compartido.
Esta microtendencia propone limitar la tecnología, sin la necesidad de negarla, estableciendo un nuevo equilibrio entre lo digital y lo analógico.
En este escenario, el juego, la exploración y la interacción cara a cara se revalorizan como formas esenciales de aprendizaje y vínculo social.
Ejemplos como Picoo (Picoo, 2025), Miku Kids Phone (Miku, 2025) y Outside Book (Outside, 2024) promueven experiencias interactivas que priorizan el movimiento, la cooperación y el intercambio en el espacio físico.
Digital Breath no busca escapar del progreso, sino recuperar el aire y el tiempo en un mundo que exige presencia constante, instalando la idea de que la verdadera conexión no siempre pasa por una pantalla.
Evidencias de campo:
- The Outside Book (VML, 2024): Un libro físico que interactúa con el entorno exterior, obligando al usuario a salir de la pantalla.
- Miku Kids Phone Concept: Dispositivos que priorizan la comunicación de voz y el diseño minimalista, reduciendo la fatiga visual.
- Dato Global Adicional: Según GWI Kids (2024), el interés de los niños de 8-12 años en actividades al aire libre y deportes de contacto ha crecido un 12% interanual en mercados occidentales, correlacionando con la caída del tiempo dedicado a juegos de consola solitarios.
Age Hacking: El “Adulto Miniatura” y la Autonomía
En el ecosistema Gen Merge, el Age Hacking trasciende la mera imitación estética de la adultez para convertirse en una toma de conciencia sobre la responsabilidad individual.
Los preadolescentes están “hackeando” su edad al adoptar una postura crítica frente a sus propios hábitos: entienden que ser adulto implica, fundamentalmente, la gestión del propio límite.
Age Hacking no debe entenderse únicamente como el acceso temprano al consumo o al dinero, sino como la adopción de la autorregulación como valor de madurez.
En la Generación Alpha, la responsabilidad adulta se traduce en una toma de conciencia sobre el impacto de la tecnología en la estabilidad emocional.
Es la microtendencia más vinculada a lo sensible: el preadolescente se empodera al decidir que su autonomía depende de su capacidad para desconectar, integrando la madurez como un escudo frente a la aceleración digital.
- Responsabilidad Emocional: El paso hacia la adultez se manifiesta en el reconocimiento de que la pantalla no puede ser el único entorno de desarrollo. Existe una voluntad de “ser grandes” a través del control de la atención.
- La Autonomía del Resguardo: Cobrar dinero o manejar una cuenta bancaria son solo las traducciones materiales de una responsabilidad mayor: el cuidado de la salud mental y el tiempo propio. El tween se autopercibe como un gestor de su vida, aplicando una “madurez selectiva” para decidir qué estímulos permiten y cuáles bloquean.
En este marco, surgen propuestas que evidencian el estímulo de la independencia, responsabilidad y el manejo del propio tiempo o dinero.
OCBC My Own Account (OCBC, 2025), es una cuenta bancaria diseñada para menores, que promueve la educación financiera desde edades tempranas mediante plataformas interactivas y supervisadas por adultos.
Por su parte, el proyecto My ArchiSchool (My ArchiSchool, 2025) invita a los niños a experimentar con la arquitectura y diseño, fomenta el pensamiento crítico, la planificación y la resolución creativa de problemas, capacidades asociadas tradicionalmente al mundo adulto.
A su vez, en la colección de Margiela SS26 (Maison Margiela, 2025), se puede observar la idea del adulto miniatura en la reinterpretación de los códigos de vestimenta y de la adultez, y en la integración de la orquesta en vivo que ejecuta la banda sonora del desfile, rol de trabajo y responsabilidad típica del adulto.
Evidencia de Sustento (Dato Global):
- El 54% de la Generación Alpha en mercados occidentales afirma que “trata activamente de limitar su tiempo frente a la pantalla” porque son conscientes de que afecta su estado de ánimo y sus vínculos reales. (Fuente: GWI Kids, 2024 – “Gen Alpha: The New Conscious Consumer”).
- Independencia Financiera: OCBC My Own Account (2025) introduce el manejo de banca digital supervisada, convirtiendo el ahorro en un juego de estrategia adulta.
- Producción de Contenido: Proyectos como We Ghosted Media demuestran que los niños ocupan roles de staff creativo y producción, “hackeando” la jerarquía tradicional de edad.
- Estética de la Responsabilidad: La colección Maison Margiela SS26 presenta la imagen del “niño arquitecto” o “adulto miniatura”, utilizando códigos de vestimenta serios para un segmento que reclama ser tomado en cuenta.
