El 59,2% de las organizaciones está en fase de pilotos con Agentic AI

Solo el 3,8% de las empresas ha escalado la Agentic AI. El 59,2% está en fase de pilotos. 2026 será el año decisivo para la adopción.

NTT DATA junto con CIONET, la comunidad global de líderes digitales y ejecutivos de TI, lanzaron el informe “Observatorio de Agentic AI en España e Iberoamérica – 2026”.

El estudio analiza el estado de adopción de la Agentic AI en la región, incluyendo niveles de implementación, inversión, impacto en procesos y grado de madurez tecnológica.

Según el informe, nos encontramos en un punto de inflexión. Si 2025 fue el año de la exploración, 2026 será decisivo para consolidar la estrategia y la arquitectura tecnológica, mientras que 2027 marcará el inicio de la fase de escalamiento competitivo.

Los resultados muestran que la Agentic AI ha ganado un lugar relevante en las agendas corporativas.

Considerada como aquella inteligencia artificial capaz de planificar, tomar decisiones y ejecutar acciones con supervisión humana limitada, se diferencia de la IA generativa tradicional por su autonomía al momento de realizar procesos complejos.

Ya ha estado generando beneficios tangibles en áreas como TI, back office y operaciones, donde acelera procesos (28,5%), mejora la experiencia de los empleados (20,7%) y reduce costos (19,7%).

La ventana de oportunidad es amplia: el 59,2% de las organizaciones se encuentra en una fase de pilotos dispersos. De ellas, el 47,7% espera consolidarlos en programas estratégicos dentro de los próximos 12 meses y el 33,1% tiene previsto escalarlos a toda la organización.

En contraste, solo el 3,8% ha alcanzado una implementación a escala industrial.

La adopción sigue concentrándose en iniciativas de bajo riesgo: el 43,8% impulsa casos de uso aislados en áreas específicas, mientras que el 39,2% implementa herramientas horizontales de productividad, como copilotos.

Solo el 16,9% está rediseñando procesos de extremo a extremo mediante agentes autónomos.

También existe un importante margen de crecimiento en términos de madurez: el 87,7% de las organizaciones continúa en fase de experimentación, ya sea con agentes especializados (57,7%) o con copilotos y chatbots básicos (30%).

Apenas el 12,3% ha comenzado a construir arquitecturas orquestadas de agentes interoperables.

En cuanto a las barreras, el 40% identifica como principal desafío la dificultad para construir casos de negocio con impacto económico medible, por delante de la falta de conocimiento (25%) y la incertidumbre regulatoria (9%).

A ello se suma una brecha de alineación estratégica: más del 50% de las iniciativas presentan una alineación débil o fragmentada con los objetivos corporativos, mientras que más del 20% se encuentran directamente desconectadas de ellos.

Desde una perspectiva organizacional, la mayoría de las empresas aún no ha adaptado sus estructuras, cultura o modelos de gobernanza para aprovechar plenamente esta tecnología.

El 80,8% carece de mecanismos operativos para controlar la autonomía de los agentes y solo el 6,9% cuenta con un marco avanzado de gobernanza.

La formación también sigue siendo limitada: el 67% de las organizaciones ha capacitado a menos del 30% de su plantilla en inteligencia artificial.

El liderazgo de los proyectos de Agentic AI recae principalmente en los CIO (40,1%), quienes también lideran las tareas de supervisión (36,5%).

La gestión del cambio está estructurada únicamente en el 52,3% de los casos, mientras que el 23,1% reporta una adopción espontánea sin un marco formal.

Los riesgos más percibidos son la seguridad (27%), la regulación (23%) y los aspectos éticos y sesgos (18,2%).

El 52,5% ha experimentado con agentes analíticos de Nivel 1 (recopilación de información y generación de insights), porcentaje que disminuye al 30,4% para agentes de Nivel 2 (capaces de ejecutar cambios calculados), al 16% para agentes de Nivel 3 (acción independiente en entornos digitales) y al 1,1% para agentes de Nivel 4 (agentes físicos).

“La Agentic AI ya no es una tendencia marginal ni un experimento aislado, pero tampoco se ha convertido todavía en un pilar estructural de la estrategia corporativa ni en una plataforma organizacional plenamente integrada”, afirmó Manel Martorana, Head of Digital Technology Iberia, IO, LATAM & Consulting in Benelux and France de NTT DATA.

“El verdadero desafío consiste en incorporarla a la forma en que las organizaciones piensan, deciden y operan”, prosiguió.

“Permanecer en la fase de experimentación durante 2026 podría generar una desventaja estructural irreversible de cara a 2027 y 2028”, agregó.

Por su parte, Bruno Méndez, CEO de CIONET España y CIONET Iberoamérica, señaló: “Iberoamérica no tiene un problema de acceso a la tecnología de IA. El desafío radica en el liderazgo ejecutivo, la inversión en las personas y la gobernanza”.

“La diferenciación competitiva no dependerá de quién experimente primero, sino de quién logre transformar la exploración en una arquitectura organizacional sostenible, el debate en decisiones formales de gobernanza y los pilotos en plataformas estructuradas de agentes”, continuó.

“La brecha emergente es una brecha de liderazgo y gobernanza, y se está definiendo ahora mismo”, concluyó.

Gustavo Zelaschi, Head of Digital Technology de NTT DATA Argentina, indicó: “En la era de la IA Agéntica, la ventaja competitiva estará en quienes logren construir ese modelo primero. Este informe muestra dónde está hoy la región y qué desafíos debemos superar para pasar de la experimentación al impacto sostenible”.

Redacción ebizLatam
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