La inteligencia artificial cambió el lugar que ocupa la tecnología en el entorno corporativo. Según un informe de Softtek, los CIO enfrentan una presión creciente por demostrar el impacto económico de cada inversión y comparten decisiones estratégicas con CEO y CFO.
En Argentina, donde la eficiencia y la innovación son determinantes para competir, este rol adquiere una relevancia inédita. La transformación digital dejó de medirse por la cantidad de proyectos implementados para evaluarse por el valor que generan para el negocio.
El Chief Information Officer atraviesa una de las mayores redefiniciones de su historia: ya no alcanza con garantizar el funcionamiento de la infraestructura; hoy debe impulsar el crecimiento, la eficiencia y la competitividad de la organización.
Según el informe Agenda del CIO 2026, el 86% de los CIO reconoce que enfrenta una mayor presión para demostrar el retorno de las inversiones.
Al mismo tiempo, el 72% de los CFO lidera el presupuesto tecnológico de sus organizaciones y el 41% participa directamente en las decisiones de compra de tecnología.
Juan José D’Alessandro, head of Sales Sudamérica en Softtek, analizó la redefinición del puesto corporativo.
“La conversación dejó de ser tecnológica para convertirse en una conversación de negocio. Hoy las organizaciones no preguntan qué herramienta incorporar, sino qué impacto tendrá esa inversión en la productividad, la rentabilidad o la experiencia de sus clientes”, aseguró D’Alessandro.
“Ese cambio transformó por completo el rol del CIO”, añadió.
Las decisiones sobre inteligencia artificial, automatización, infraestructura y datos ya no se toman de manera aislada desde el área de Tecnología, sino junto al CEO, al CFO y a los responsables de las distintas unidades de negocio.
En Argentina, las empresas buscan innovar mientras administran presupuestos más exigentes y compiten por atraer talento especializado. En paralelo, la Economía del Conocimiento continúa consolidándose como uno de los sectores más dinámicos del país.
Según la Asociación de Ejecutivos de Comercio Exterior (Argencon), las exportaciones de servicios basados en el conocimiento superaron los USD 10.000.000.000,00 anualizados durante 2026, posicionándose entre los principales complejos exportadores argentinos.
De acuerdo con datos de la entidad, el 96,5% de las empresas considera estratégico posicionar a Argentina como un hub global de inteligencia artificial y el 41,5% prevé implementar esta tecnología de forma transversal en todas sus áreas durante 2026.
“La Inteligencia Artificial democratizó el acceso a la tecnología, pero también elevó el nivel de exigencia para los líderes”, afirmó D’Alessandro.
“El CIO que hoy logra diferenciarse no es el que más rápido adopta una herramienta, sino el que puede explicarle al directorio, en términos de negocio, por qué esa inversión se paga sola en doce o dieciocho meses. Esa es la conversación que vamos a ver consolidarse durante 2026 y 2027”, completó.
La calidad de los datos, la capacidad para desarrollar talento especializado y la definición de prioridades claras serán factores decisivos para capturar el potencial de la tecnología y sostener ventajas competitivas.
El CIO deja de ser visto como el responsable de la infraestructura para convertirse en un articulador entre la estrategia empresarial y la innovación.
