La velocidad con la que la inteligencia artificial está transformando las estructuras obliga a las organizaciones a replantear la forma en que construyen la protección digital.
Iván Ramos, CTO de F5 para Latinoamérica, afirmó que la adopción tecnológica debe dejar de ser un experimento para convertirse en una estrategia respaldada por procesos, conocimiento especializado y cultura de seguridad.
El directivo expuso su visión al participar en el panel “La Nueva Arquitectura de la Confianza Digital” del evento Cyber Leaders Summit 2026: Executive Convergence.
El encuentro fue organizado por la Asociación Latinoamericana de Profesionales en Seguridad Informática, A.C. (ALAPSI), en el marco de su 31 aniversario.
De acuerdo con Ramos, la velocidad de implementación de la tecnología en las empresas es inédita, pues hace pocos meses se realizaban pruebas piloto y hoy se operan agentes inteligentes y modelos de lenguaje largo (LLM) en procesos productivos.
Sin embargo, el ejecutivo advirtió que la aceleración debe estar acompañada por procesos definidos, gobernanza y seguridad desde el diseño, porque la confianza comienza con el conocimiento profundo.
Ramos compartió los resultados de un estudio realizado por F5, el cual revela que el 95% de las organizaciones fracasó en la implementación de su primer proyecto de inteligencia artificial.
En contraste, el reducido grupo que logró proyectos exitosos había definido una estrategia clara, incorporó especialistas en ciencia de datos y trató a la tecnología como una iniciativa estratégica.
Otro de los temas abordados fue el fenómeno conocido como Shadow AI, derivado del uso cotidiano de herramientas públicas por parte de los colaboradores.
En lugar de prohibirlas, el directivo propuso establecer políticas claras, programas de capacitación y plataformas corporativas seguras que permitan aprovechar los recursos sin comprometer datos sensibles.
El vocero destacó que la adopción de estas herramientas no puede recaer únicamente en el área técnica, sino que requiere la participación de directores generales y responsables de Operaciones, Mercadotecnia, Finanzas y Ciberseguridad.
Ramos recomendó responder si la organización está preparada antes de iniciar cualquier desarrollo.
En caso negativo, señaló la necesidad de fortalecer la calidad de los datos, documentar procesos críticos y establecer indicadores claros.
“La nueva arquitectura de la confianza digital no depende únicamente de incorporar inteligencia artificial”, aseveró Ramos.
“Depende de combinar liderazgo, estrategia, cultura organizacional y ciberseguridad para garantizar que la innovación genere valor sostenible para las organizaciones”, concluyó.
