América Latina procesó más de USD 1,5 billones en volumen de transacciones cripto entre 2022 y mediados de 2025, con un crecimiento del 63% interanual, lo que la convierte en una de las regiones de mayor crecimiento a nivel mundial.
Sin embargo, este crecimiento convive con ineficiencias persistentes en las finanzas tradicionales. Según el Informe de Inclusión de Mercado 2025 de Bitfinex Securities, estas fricciones generan una “latencia de liquidez” donde el capital existe pero no puede moverse de manera eficiente.
Para la firma, la oportunidad es clara: una regulación que transforme al bitcoin y las criptomonedas de una actividad paralela en infraestructura financiera central no solo impulsará el mercado cripto, sino que tiene el potencial de cerrar la brecha entre el crecimiento actual de la región y su surgimiento como hub financiero global.
Jerónimo Ferrer, gerente de desarrollo de negocios para Argentina, Uruguay y Paraguay en Bitfinex, señala que “Latinoamérica ya no es un mercado cripto emergente, sino uno pionero y operativo. Los desarrollos regulatorios de 2025 y principios de 2026 apuntan a un claro cambio de la adopción fragmentada hacia una infraestructura financiera integrada”.
1. Transformar el capital inactivo a través de la tokenización
El informe de Bitfinex destaca que las pymes en América Latina enfrentan costos prohibitivos y largos períodos de espera para acceder a los mercados de capitales tradicionales.
Mediante leyes que reconozcan la propiedad fraccionada en la blockchain, los gobiernos pueden permitir que un proyecto de infraestructura de USD 10 millones se divida en 10.000 tokens digitales, reduciendo los costos de emisión del 10% a entre el 2% y el 4%, y potencialmente recortando los tiempos de cotización a entre 60 y 90 días, según los primeros benchmarks de tokenización.
Bitfinex Securities ya está construyendo la infraestructura necesaria para emitir y negociar activos tokenizados. El banco central de Brasil ha identificado los activos tokenizados como un área prioritaria de supervisión, señalando que la orientación política ya existe.
2. Integrar las stablecoins en la infraestructura de pagos
Las stablecoins ya funcionan como rieles de pago de facto en la región pero sin una integración regulatoria plena.
En países como Argentina y Colombia han sido utilizadas como herramienta de cobertura ante la inflación, mientras que en Brasil más del 80% de los flujos están relacionados con stablecoins.
El banco central de Brasil ha comenzado a clasificar las transacciones con stablecoins dentro de los marcos de divisas extranjeras.
Una regulación integral debería otorgar un estatus legal claro a las stablecoins vinculadas al dólar como herramienta de liquidación, integrándolas en sistemas como Pix en Brasil o los rieles en tiempo real Bre-B de Colombia, para facilitar la liquidación transfronteriza las 24 horas del día los 7 días de la semana.
3. Construir confianza institucional a través de la transparencia
El mercado cripto de América Latina está virando hacia comportamientos de inversión más estructurados, incluyendo la demanda de activos digitales de menor riesgo y productos con rendimiento.
Países como Argentina, México y Chile han implementado o ampliado regímenes de licencias y cumplimiento de AML/KYC para exchanges.
Pero los gobiernos deberían ir un paso más allá y exigir la Prueba de Reservas y auditorías transparentes para todas las plataformas que operen en la región, garantizando que el dinero institucional permanezca dentro del ecosistema regional.
4. Fortalecer los puntos de entrada al mercado
Los exchanges centralizados siguen siendo la principal puerta de entrada a los mercados cripto, lo que los convierte en una prioridad regulatoria.
Los gobiernos deberían seguir el modelo de la Ley de Activos Virtuales de Brasil, estableciendo a los bancos centrales como autoridades que apliquen estrictos requisitos de KYC/AML e intercambio de datos bajo la “Regla de Viaje”.
Estandarizar estos puntos de acceso hace que la transición de moneda fiat a cripto sea fluida y segura para los millones de usuarios en México, Argentina y Colombia que utilizan plataformas locales como Bitso o Mercado Bitcoin.
5. Acelerar la innovación a través de sandboxes regulatorios
El Salvador, con su Ley de Emisión de Activos Digitales, proporcionó uno de los primeros marcos nacionales integrales para activos tokenizados.
Los gobiernos de América Latina deberían adoptar sandboxes regulatorios similares —entornos controlados donde las empresas puedan probar bonos tokenizados o proyectos de Activos del Mundo Real bajo la supervisión del regulador— para fomentar una cultura de innovación de “fallar rápido, aprender rápido”.
Ferrer agrega que “el siguiente paso es la coherencia. Los marcos integrales que prioricen la confianza, la interoperabilidad y la innovación serán fundamentales para convertir el rápido crecimiento en escala económica a largo plazo.
No estamos aquí para hablar de una adopción futura, sino para mostrar una infraestructura en funcionamiento, donde una regulación clara y técnicamente fundamentada actúe como puente entre el historial financiero tradicional de Latinoamérica y su futuro descentralizado”.
Bitfinex obtiene licencia DASP en El Salvador
Bitfinex obtuvo recientemente una licencia de Proveedor de Servicios de Activos Digitales para operar en El Salvador, ampliando su presencia regulada en el país.
Bitfinex Securities y Bitfinex Derivatives ya cuentan con entidades con licencia en El Salvador, y esta nueva licencia allana el camino para que Bitfinex atienda a sus clientes en operaciones de contado, derivados y valores tokenizados.
Esta licencia refuerza su presencia en América Latina en un momento en que bitcoin ha alcanzado su máximo en tres meses, incrementando la atención sobre el papel de El Salvador en los activos digitales y los servicios financieros basados en blockchain.
