El auge de la educación virtual está abriendo una nueva brecha de vulnerabilidad. Una investigación de Kaspersky reveló que el 43% de los latinoamericanos que cursaron estudios online o híbridos en el último año experimentó al menos un incidente de ciberseguridad vinculado a su formación.
El impacto no es menor: el 22% de las víctimas reportó pérdidas económicas directas. La modalidad virtual ya es moneda corriente en la región, donde el 38% de los encuestados estudió exclusivamente en línea y un 27% combinó formatos. Las amenazas más comunes incluyen el envío de enlaces sospechosos (23%), seguido por el uso de aplicaciones o sitios web falsos (16%) y la proliferación de cursos fraudulentos.
La pérdida de tiempo fue el efecto colateral más frecuente (44%), pero también hubo recepción de publicidad no deseada y fallas en los dispositivos. “La rápida digitalización, junto con un panorama de amenazas en constante evolución, crea una necesidad clara de proteger toda la vida digital del usuario”, advirtió Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky.
Cómo blindar la experiencia educativa
Frente a este escenario, los especialistas remarcan que la protección debe abarcar todos los dispositivos utilizados durante el aprendizaje. Para mitigar los riesgos, recomiendan implementar contraseñas únicas para cada plataforma, activar la autenticación multifactor y verificar rigurosamente la legitimidad de los cursos antes de realizar cualquier pago.
Asimismo, sugieren evitar el uso de redes Wi-Fi públicas para gestiones sensibles y mantener copias de seguridad de tesis y materiales de estudio en la nube o unidades externas. La compañía destacó la importancia de contar con soluciones de seguridad integrales que detecten phishing y sitios fraudulentos, especialmente ahora que la protección se extiende a computadoras Windows basadas en arquitectura ARM.
