Casi 8 de cada 10 usuarios en América Latina borra su historial de navegación, caché o archivos duplicados, pero solo el 36% cambia sus contraseñas de forma regular.
Así lo revela una nueva encuesta de Kaspersky que evidencia que muchas personas realizan acciones para ordenar sus dispositivos, pero dejan de lado prácticas clave para reforzar su seguridad digital.
Según estadísticas recientes, una persona promedio pasa entre 4 y 6 horas al día frente a una pantalla, equivalente a aproximadamente 70 días al año. Esta interacción constante deja una huella visible: archivos innecesarios, fotos duplicadas y aplicaciones olvidadas se acumulan, consumen memoria y reducen el rendimiento.
Las acciones de limpieza más populares
Los datos de Kaspersky muestran que el 85% de los participantes actualiza regularmente su sistema operativo y sus aplicaciones.
Los expertos destacan que esta práctica es beneficiosa para la protección del dispositivo, ya que cuando un sistema operativo llega al final de su ciclo de vida, las vulnerabilidades recién descubiertas quedan sin corregirse.
El 85% de los encuestados también elimina aplicaciones que no usa, mientras que el 75% organiza archivos y correos electrónicos.
El 69% revisa o elimina cuentas antiguas en línea y el mismo porcentaje elimina métodos de pago guardados, una práctica que ayuda a proteger las finanzas en caso de que una cuenta sea comprometida.
Sin embargo, las copias de seguridad son escasas: apenas el 33% realiza respaldos periódicos de datos importantes.
Y solo el 22% revisa o actualiza los permisos de las aplicaciones y la configuración de privacidad, lo que evidencia una brecha significativa en la higiene de seguridad cotidiana.
La seguridad digital, aún vista como tarea secundaria
Leandro Cuozzo, analista de seguridad en el Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky, señala que “estos datos reflejan que la seguridad digital todavía se percibe, en muchos casos, como una tarea secundaria frente a acciones más visibles o inmediatas. El desafío es que las amenazas no siempre dependen de grandes fallas técnicas, sino de pequeños descuidos acumulados: credenciales débiles, información expuesta o configuraciones que permanecen sin revisión durante mucho tiempo”.
“En América Latina, donde la vida digital está cada vez más integrada a actividades cotidianas como pagos, trabajo, entretenimiento y comunicación, esta brecha puede traducirse en un mayor riesgo de fraude, robo de identidad o acceso no autorizado a cuentas personales. Por eso, la higiene digital debe dejar de verse como una limpieza ocasional y convertirse en una rutina preventiva, tan importante como actualizar un dispositivo o proteger una cuenta bancaria”, concluyó.
Para mejorar los hábitos de seguridad digital, Kaspersky recomienda:
- Automatizar la limpieza del dispositivo con herramientas especializadas que identifiquen y eliminen archivos duplicados, aplicaciones no utilizadas y otros elementos innecesarios.
- Mantener aplicaciones y software siempre actualizados para corregir vulnerabilidades y reducir el riesgo de que los ciberdelincuentes aprovechen fallas conocidas.
- Configurar copias de seguridad automáticas para proteger información importante ante pérdidas, fallas del dispositivo o incidentes de seguridad.
- Revisar cuentas antiguas, métodos de pago guardados y contraseñas, eliminando servicios innecesarios y utilizando un gestor de contraseñas para almacenar credenciales de forma segura.
