La consultora D’Alessio IROL, junto a CertiSur —empresa argentina fundada en 1999 y especializada en firmas digitales y certificados SSL— presentó su informe anual sobre percepción de seguridad digital y tendencias tecnológicas para el año 2026.
El estudio, que se realiza de forma ininterrumpida desde hace más de dos décadas, arroja un panorama crítico: en medio de una “epidemia de ciberdelitos”, el 43% de los usuarios reconoció haber sido víctima de hackeos o fraude de identidad durante 2025 y los primeros meses de 2026.
La investigación se desarrolla en un clima social complejo, donde las mayores preocupaciones de los ciudadanos son la incertidumbre económica (65%) y la inseguridad (61%). Con una penetración de internet que ya alcanza al 90% de la población (41,2 millones de usuarios), la vulnerabilidad digital se ha convertido en un problema de escala nacional.
El desplome de la confianza corporativa
Uno de los datos más alarmantes del informe es el retroceso en los índices de confianza hacia las organizaciones.
Mientras que en 2025 el 83% de los usuarios confiaba en las tareas de prevención de fraudes de empresas y bancos, ese indicador se derrumbó al 40% en 2026.
Esta desconfianza está directamente ligada a la efectividad de los ataques: la modalidad con mayor impacto es el phishing o suplantación de identidad, operado principalmente a través de WhatsApp (31%), correo electrónico (23%) y llamados telefónicos (20%).
Nora D’Alessio, vicepresidenta de la consultora, señaló que aunque la vida digital es masiva, la sensación de protección es limitada. Ante este escenario, el 17% de los usuarios ha optado por detener sus operaciones en determinadas plataformas web como medida drástica de resguardo.
Contratos digitales: más uso, menos conocimiento
El uso de herramientas digitales para formalizar acuerdos sigue en ascenso. El 43% de los argentinos generó o recibió un contrato en línea recientemente, lo que representa un salto de 15 puntos porcentuales respecto al año anterior.
Sin embargo, esta adopción tecnológica no viene acompañada de capacitación técnica:
- El 80% de las personas admite que no tiene procedimientos para detectar si un documento digital ha sido alterado.
- El 76% declara desconocer los pasos para iniciar un reclamo formal ante problemas de validación.
Armando Carratalá, CTO de CertiSur, destacó que la desaparición de signos visuales de confianza tradicionales, como el candado en los navegadores, contribuye a la confusión del usuario. A pesar de su ausencia física en muchas interfaces, un 7% de las personas todavía busca ese icono para sentirse seguro.
Inteligencia Artificial bajo la lupa
La adopción de la Inteligencia Artificial (IA) es casi total, con un 91% de la población conectada utilizando algún servicio con esta tecnología y un 70% operando específicamente con formatos generativos. No obstante, el entusiasmo convive con la sospecha: el 81% asocia la IA con riesgos de fraude y el 40% desconfía de la privacidad de los datos que comparte con estas plataformas.
Por este motivo, el informe destaca una demanda social contundente: el 87% de los argentinos solicita la intervención de un ser humano para supervisar las decisiones tomadas por algoritmos. Los usuarios utilizan la IA principalmente para búsqueda de datos (81%) y tareas laborales (47%), pero exigen garantías de trazabilidad.
Prevención y gestión de la identidad
Para protegerse, los argentinos recurren mayoritariamente al uso de contraseñas (91%) y a evitar archivos de remitentes desconocidos (76%). La autenticación mediante SMS es utilizada por el 59% de la muestra.

Necesitamos una internet eficiente que nos permita operar, pero también debe ser segura y confiable.
Néstor Markowicz, COO de CertiSur.
Markowicz enfatizó que la gestión de la identidad digital debe ser el componente central del ecosistema tecnológico actual. La meta es desarrollar métodos de validación con menos pasos de interacción pero mayor seguridad para restituir las garantías de protección de datos en un entorno de alta incertidumbre.
