La creciente complejidad de los entornos tecnológicos está reconfigurando el trabajo de los equipos de IT. A medida que se expanden modelos como la nube, DevOps y las arquitecturas distribuidas, también aumenta la presión sobre áreas que deben responder en tiempo real a incidentes, cambios y fallas.
Los datos reflejan esta tendencia: Según el informe BMC State of Gen AI and Agentic AI 2024 y el Informe de Investigación de AIOps de Forbes 2024, el 94% de los profesionales de IT ya incorpora inteligencia artificial en su estrategia, mientras que el 75% considera que sus entornos son hoy más complejos de gestionar que hace cinco años.
A esto se suma que una parte significativa de los incidentes operativos está vinculada a los cambios constantes en los sistemas.
“Buena parte del talento técnico sigue concentrado en tareas operativas que podrían ser abordadas de otra manera, por eso el avance de la inteligencia artificial permite automatizar procesos como la detección de incidentes, el análisis de causa raíz o la gestión de alertas, reduciendo la carga operativa sobre los equipos”, explicó Matías Serini, growth sales leader de BMC Hellix.
Esto abre la posibilidad de un cambio de enfoque: pasar de esquemas centrados en la resolución de urgencias a modelos más orientados a la anticipación y la mejora continua.
Un cambio de rol en las áreas de IT
A medida que estas capacidades evolucionan, las áreas de tecnología comienzan a tener un rol más activo en la estrategia de negocio, no solo como soporte, sino como habilitadoras de eficiencia y continuidad operativa.
En ese marco, la inteligencia artificial deja de ser un complemento y empieza a integrarse como parte central de la gestión tecnológica.
