La infraestructura de cables submarinos que recorre el fondo del océano es esencial para la conectividad global de internet.
Al garantizar un flujo de datos ininterrumpido, asegura conexiones rápidas y estables, convirtiéndose en un elemento clave para la operatividad de numerosos sectores económicos en el mundo.
Chile reúne las condiciones idóneas para albergar uno de los proyectos más significativos de la región: el Proyecto Humboldt.
Esta iniciativa, resultado de la colaboración entre Google y el Estado chileno a través de Desarrollo País, conectará las costas de Valparaíso con Sídney, Australia.
Mariano Farré, head of enterprise networking, SP and security para la Región Andina de Coasin Logicalis, explica que “al establecerse como un punto de acceso clave para el tráfico internacional de datos, el país asegura la continuidad operativa de la región, ofrece menor latencia a usuarios y empresas chilenas, satisfaciendo la creciente demanda de conectividad intercontinental, particularmente entre Sudamérica y la región de Asia-Pacífico”.
Las seis razones que posicionan a Chile
1. Ubicación clave: conexión Sudamérica-Asia. Situado en la costa del Pacífico Sur, Chile ofrece la ruta marítima más directa hacia Oceanía y Asia.
Históricamente, el tráfico de datos desde y hacia la región pasaba exclusivamente por Estados Unidos. La instalación de cables submarinos en Chile ofrece una nueva alternativa que reducirá la latencia entre continentes.
2. Estabilidad jurídica e institucional. Chile ha desarrollado un marco legal robusto que incentiva la inversión en infraestructura y telecomunicaciones.
Esto se ve potenciado por una economía digital en constante expansión que ha permitido significativas inversiones de empresas como Google y Microsoft.
3. Inversión para data centers. La instalación de un cable submarino requiere más centros de datos.
Chile es atractivo para su desarrollo gracias a su abundante energía renovable de bajo costo y una extensa red de fibra óptica de 62.000 km, según datos del Ministerio de Ciencia (MinCiencia).
Actualmente cuenta con data centers de Google y Microsoft, y Amazon Web Services (AWS) prevé abrir una región cloud en el país.
4. Hub digital regional en Sudamérica. Al modernizar su infraestructura digital, Chile se posiciona como un centro de telecomunicaciones clave en la región.
Esto permite que países vecinos como Argentina, Perú, Bolivia y Paraguay puedan acceder a una mejor conectividad.
5. Condiciones ambientales favorables. El país posee un extenso desierto que favorece el desarrollo de la energía solar y cuenta con potencial para la energía eólica.
A esto se suma la ventaja de disponer de zonas con bajas temperaturas, ideales para el enfriamiento de los data centers, lo que reduce significativamente los costos operativos y el consumo energético.
6. Redundancia en la red global. Tradicionalmente, la entrada principal de datos estuvo dominada por cables submarinos provenientes de Estados Unidos, Panamá y el Caribe, generando dependencia y centralización.
Con Chile se introduce la posibilidad de redundancia, garantizando una red alternativa que permite mantener un flujo de datos ininterrumpido en la región.
Farré concluye que “el país se está consolidando como un referente en el desarrollo de infraestructura digital, lo que no solo impulsa el crecimiento del sector tecnológico a nivel nacional, sino que también ofrece la posibilidad de desarrollar una industria que genere productos y servicios con alcance a otros continentes”.
