La más reciente encuesta global de Kaspersky muestra un cambio en la forma en que las personas se conectan: casi tres de cada cinco personas (58%) afirman que el smartphone es su principal dispositivo para acceder a Internet, relegando a las computadoras a un papel secundario.
Esta tendencia es aún más marcada entre la Generación Z, pues el 67% de las personas entre los 18 y los 28 años elige el celular como su dispositivo principal. Sin embargo, los expertos advierten que los hábitos de protección de los usuarios no avanzan al mismo ritmo.
A medida que los dispositivos móviles se convierten en competidores de las computadoras, ha aumentado la cantidad de información almacenada en ellos.
Las fotos y videos personales encabezan la lista con casi dos tercios de adopción, seguidos por datos de contacto (55%), mensajes de texto e historial de chats (46%) y documentos personales como identificaciones o pasaportes (41%).
Al mismo tiempo, el 54% de los usuarios almacena información laboral como correos electrónicos, calendarios y accesos a sistemas corporativos, lo que difumina la línea entre el ámbito personal y profesional.
Las credenciales financieras y datos de inicio de sesión están presentes en aproximadamente un tercio de los dispositivos, mientras que las conversaciones con herramientas de inteligencia artificial (25%) y las cuentas de videojuegos (24%) reflejan los nuevos tipos de datos almacenados.

“Muchas personas usan el celular durante todo el día, pero todavía no han incorporado hábitos de seguridad acordes con el nivel de exposición que implica esa dependencia”, afirma María Isabel Manjarrez, investigadora de seguridad senior en el Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en la compañía.
“Abrir enlaces sin comprobar su origen, posponer actualizaciones, repetir contraseñas, instalar aplicaciones sin revisar sus permisos o no realizar copias de seguridad son acciones que parecen menores, pero que pueden facilitar el robo de cuentas, la pérdida de información o el acceso no autorizado al dispositivo”, prosiguió.
“El riesgo no siempre surge de una amenaza especialmente compleja, sino de la acumulación de pequeñas decisiones que dejan la puerta abierta a los ciberdelincuentes. Por eso, proteger el celular debe convertirse en una práctica cotidiana y preventiva, y no en una medida que se adopta únicamente después de sufrir un incidente”, concluyó Manjarrez.
Claves para proteger los datos en dispositivos móviles
Para ayudar a los usuarios a desenvolverse de forma segura, los especialistas de la firma estructuraron las siguientes recomendaciones:
- Ningún dato debería existir únicamente en el celular: Un smartphone nunca debería ser el único lugar en el que se almacena información. Fallas de hardware, pérdidas o borrados accidentales pueden impedir la recuperación sin copias de seguridad o sincronización en la nube.
- Crear una barrera contra las amenazas digitales: Durante el primer trimestre de 2026 se bloquearon más de 2,67 millones de ataques que utilizaban programas móviles no deseados y se detectaron más de 306.000 paquetes de instalación maliciosos. Se recomienda el uso de soluciones de protección integral con inteligencia artificial capaz de bloquear enlaces maliciosos en tiempo real.
- Prepararse para escenarios de pérdida o robo: Se deben activar los servicios de ubicación, habilitar las copias de seguridad automáticas, configurar el bloqueo automático inmediato al apagarse la pantalla y mantener el dispositivo protegido físicamente en espacios públicos.
